esta foto coresponde a un cuadro general de mando de proteccion (cgmp)
Fáciles de instalar, siempre sobre un falso techo, las lámparas halógenas ofrecen grandes posibilidades de decoración en pasillos y baños.
Debes tener en cuenta
- Los focos tienen lámparas halógenas que funcionan sobre una tensión de 220V y generan mucho calor. Es importante respetar las distancias mínimas para su instalación. Si la lámpara es de 75 W, es necesario dejar un margen de 25 mm más de profundidad en el hueco donde se va a empotrar y unos 50 mm respecto a la anchura. Además, es aconsejable una distancia mínima de 50 cm con respecto al objeto que se desea iluminar.
- Las instalaciones de baja tensión tienen menos riesgos. Para asegurar su funcionamiento, deben llevar un transformador de una fuerza equivalente a la que alcance el halógeno. Si los puntos de luz van empotrados en el techo, el transformador también suele ir oculto. Deja un mínimo de 200 mm entre el transformador y los puntos de luz. Con 75 mm de profundidad habrá suficiente para esconderlos.
- La broca de corona es imprescindible para colocar un halógeno. Su diámetro de corte debe corresponder al del foco.
- En sitios húmedos o con condensaciones, como el baño, debes utilizar preferiblemente halógenos blancos. El baño dorado es mucho más frágil y se estropeará con más facilidad.
- En caso de instalar focos dorados en el baño, cómpralos de aluminio. Son mucho más resistentes que los de chapa, aunque más caros.
- Los halógenos no han de ir jamás recubiertos de un aislante como lana de vidrio ni estar en contacto con él. En caso de que el falso techo esté aislado con algún producto de este tipo, habrá que quitar algunos centímetros de alrededor del punto de luz. Es necesario disponer de un volumen de espacio vacío de 20 x 20 x 20 cm por detrás y alrededor del halógeno.
- Los modelos que van directamente a la red eléctrica tienen una profundidad y un diámetro mayores que los de 12 V. Su soporte favorece la circulación del aire alrededor de la bombilla.
- Se pueden adquirir en kit o por piezas. Al comprar, es importante comprobar la potencia del transformador. Para el baño debes elegir modelos que tengan las bombillas protegidas por cristal.
El montaje, paso a paso
1. Una vez elegido el emplazamiento de los halógenos, marca el centro de los círculos.
2. Utiliza la sierra de corona, te permitirá un reglaje exacto de la profundidad del agujero. Es recomendable hacerlo con la llave fija bien apretada.
3. Comienza a perforar a una velocidad lenta. Sujeta la máquina firmemente hasta que la sierra haga contacto con el soporte.
4. Saca los cables de conexión a través del orificio que acabas de taladrar y realiza las conexiones con la lámpara halógena. Hazlo dejando los elementos colgando para después proceder a su cableado.
5. Coloca los halógenos, empujando hacia arriba y con cuidado de no tocar la bombilla con los dedos.
6. Una vez instalado las lengüetas laterales se comprimen bloqueando la lámpara. En los modelos grandes hay que presionar las lengüetas fuertemente para que encajen en el hueco.
Sabías que...
- Las lámparas halógenas entran dentro de la categoría de las lámparas incandescentes, pero carecen de filamento y, además, tienen una eficacia bastante superior que las otras.
- Durante su funcionamiento, las lámparas halógenas alcanzan unas temperaturas bastante más elevadas que las demás lámparas de incandescencia o que las lámparas de tipo fluorescente. Por esa razón es absolutamente necesario que cuenten con una protección adecuada, que puede consistir en un cristal termorresistente.
- Antes de tocarlas, conviene dejar que se enfríen por completo. También hay que evitar el contacto directo con las manos, porque la ligera película de grasa protectora de la piel puede dañar el cuarzo con que está hecha la ampolla. Si aun así no queda más remedio que tocarla, tendrás que limpiarla bien con alcohol o con algún tipo de disolvente antes de volverla a colocar en su sitio.
Si queremos instalar un cuadro eléctrico en casa, es necesario primero tener mucha precaución. Antes de empezar a realizar cualquier operación, tendremos que apagar el interruptor general que suministra la electricidad a toda la casa, porque así evitaremos sorpresas desagradables. También es fundamental recurrir a herramientas normalizadas, específicas para este tipo de trabajos, y asegurarnos de que respetamos la normativa: el Reglamento Electrotécnico para baja tensión.
Lo primero que tenemos que saber es para qué vale cada uno de los cables. Éstos se denominan conductores de instalación y se diferencian por el color del material de aislamiento: los cables amarillos-verdes son de protección, los azules son conductores neutros, y los de color marrón o negro, los de fase. Las secciones de los conductores deben tener 6 mm² para el circuito de la cocina, el horno, calefacciones o aire acondicionado; 4 mm² para la lavadora; 2,5 mm² para los enchufes y 1,5 mm² para la luz. En España rige la normativa europea y exige que las casas tengan tomas de tierra para todos los circuitos de la instalación, así como los circuitos de alumbrado.
El cuadro de distribución
En todas las viviendas existe un cuadro general de distribución, normalmente próximo al lugar por donde entran los conductos eléctricos a la casa. En estos cuadros se instalan los automáticos (protectores para cortocircuitos y sobrecargas), el interruptor diferencial y el interruptor general. Es necesario tener un borne para la conexión de todos los conductores de protección con la derivación principal de tierra.
en las reglas de electricidad se ovligatorio poner en un CGMP:
1º Un ICP
2º Un IGA
3º Un ID
4º cinco PIAS
El interruptor diferencial es el que se encarga de controlar toda la instalación y proteger al usuario contra contactos directos o indirectos. Hay que seleccionar un diferencial adecuado según la potencia contratada y con una sensibilidad de 30mA.
Por su parte, los interruptores automáticos evitan los cortocircuitos y las sobrecargas -cuando se sobrepasa la potencia prevista en el circuito-, protegiendo así los conductores de la instalación.
A mayores necesidades eléctricas, más circuitos independientes serán necesarios. Según lo que contratemos con la compañía eléctrica, dispondremos de mayores niveles de potencia. Normalmente, la instalación de una casa tiene cinco circuitos, aunque si necesitamos más energía, podemos incluir más, pactándolo previamente con la empresa que nos da el suministro.
Cada circuito independiente debe tener su correspondiente interruptor automático. El alumbrado se corresponde en los hogares con el automático de 10 A (amperios). El circuito para los enchufes de diversos usos tiene su correspondiente automático, normalmente de 16 A. La lavadora, la cocina y el aire acondicionado necesitan mayor cantidad de energía, por eso necesitan cada uno un automático de 25 A.
Instalar un cuadro nuevo
Lo primero es cortar la corriente del interruptor general. Una vez retirado el cuadro antiguo, localizaremos y numeraremos los automáticos de cada circuito independiente. Una vez soltados los cables, también les asignaremos el número correspondiente que antes hemos dado a cada automático.
El nuevo cuadro eléctrico deberá estar dentro de la normativa vigente y según lo contratado con la compañía eléctrica. Además, lo adaptaremos a la cantidad de circuitos que tengamos. Una vez tenidas en cuenta estas recomendaciones, fijaremos el cuadro a la pared con cuidado de que los cables lleguen bien.
Sobre los raíles del cuadro se instalan los elementos de mando y protección: interruptor general, diferencial y automáticos. Primero conectamos los cables de entrada (fase y neutro) al interruptor general. La salida del interruptor general, que se encuentra en la parte de abajo, irá conectada a la entrada del interruptor diferencial.
A continuación, tendremos que conectar la salida del diferencial a la entrada del primer interruptor automático. Después uniremos por la parte superior de cada elemento todas las fases y todos los neutros de cada interruptor automático que queda, y conectaremos la salida de cada automático a sus cables correspondientes. Para finalizar, no podemos olvidarnos de conectar los cables de tierra de todos los circuitos a la toma de tierra general.
Una vez que nos hemos asegurado de que todo funciona bien, comprobando todas las conexiones, cerraremos el cuadro y colocaremos la tapa. Es importante saber que en España es obligatorio que este tipo de trabajos sean supervisados por un instalador autorizado.